Héctor Pupo, quien dirige el centro, subrayó a la ACN que la cooperación de organizaciones no gubernamentales y amigos de la mayor de las Antillas permite modernizar varios servicios priorizados, como Neonatología y Atención al Grave.
Precisó que la unidad dispone de ventiladores y máquinas de anestesia modernos, de altos costos en el mercado internacional y de difícil adquisición por la política hostil de Estados Unidos hacia la isla.
Resaltó que la Organización Panamericana de la Salud contribuye con material gastable, antibióticos, bombas de infusión, bránulas, equipos de venoclisis y otros recursos indispensables en la asistencia pediátrica.
Añadió que ese organismo aportó recientemente 46 camas eléctricas con sus colchones, que favorecen a las áreas de Terapia Intensiva e Intermedia, Oncohematología, Quemados y una parte de Cirugía.
Enfatizó que, ante la escasez de insumos y las limitaciones en la generación eléctrica, la institución cuenta con el respaldo de entidades como las empresas del níquel, que sostienen el funcionamiento de los grupos electrógenos.
También hay instalados paneles solares que suministran agua fría y caliente a las salas de atención al grave, como parte del mejoramiento del confort en el centro.
Desde hace 55 años, este hospital atiende a la infancia en servicios regionales como Cirugía Neonatal, Cardiología, Oncohematología y Alergología, entre otros.
Además, la entidad incorpora ciencia e innovación tecnológica a sus procesos mediante investigaciones sobre el uso de componentes naturales en terapias de rehabilitación y cuidados paliativos de enfermería, entre otros temas.




