Así lo aseguró la viceministra de Salud Pública, Carilda Peña García, en un encuentro del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, con expertos y científicos cubanos, aunque señaló que el canal endémico de síndrome febril se encuentra aún en epidemia.
De acuerdo con reseñas del intercambio publicados en los diarios Granma y Juventud Rebelde, la funcionaria explicó que «los reportes de síndromes febriles han disminuido en todas las provincias; si en la semana previa los informes sumaban 16 mil 214, en la última llegaron a nueve mil 960 casos; seis mil 254 menos. No obstante, ha habido un incremento en 21 de los 168 municipios del país».
«Los casos sospechosos de Dengue cayeron 2,83 %, aunque seis provincias muestran tasas superiores a la del país, Guantánamo, Las Tunas, Cienfuegos, Pinar del Río, Santiago de Cuba y Holguín.
Sobre el Chikungunya, se conoció que al cierre de la última semana se contabilizaban mil 880 casos, de ellos 187 confirmados y mil 713 con sospecha clínica, para computar 955 casos menos que en igual periodo anterior», detalló Peña García.
En el intercambio también «se presentó el habitual análisis de los modelos matemáticos para interpretar el comportamiento de las arbovirosis en el territorio nacional, durante el cual el doctor en Ciencias Raúl Guinovart Díaz, director de Ciencia y Técnica de la Universidad de La Habana, ratificó el pronóstico de alcanzar el control de la epidemia».
Guinovart Díaz «subrayó la relación directa que existe entre la cantidad de focos y el estado de la epidemia de Chikungunya, y recomendó prestarle la mayor atención a esto en los territorios».
Según trascendió, «ya se iniciaron los tratamientos para el control del vector, poniendo énfasis en el adulticida, a fin de que las nuevas camadas del insecto no sean portadoras de los virus».
Por otra parte, en esa reunión realizada la víspera, «se presentó una Evaluación de la efectividad y protocolo de implementación del estimulador eléctrico Stimul-W para el manejo de la Artralgia crónica post-Chikungunya en el Sistema Nacional de Salud».
Ese es «un dispositivo médico de la institución científica Combiomed, adscripta a Biocubafarma, diseñado para la prevención y aceleración de la cicatrización de úlceras dérmicas, y que ha demostrado su efectividad como alternativa terapéutica complementaria sobre la inflamación articular y como componente analgésico».
«El ingeniero Arlem Lesmes Fernández Sigler, director general de Combiomed, explicó que se trata de un estimulador eléctrico de baja frecuencia y dos canales, que cuenta con registro sanitario en Cuba, México y Venezuela», explican los textos.
Añaden, además, que fue «introducido en el año 1998, el Stimul-W de Combiomed ha tenido como escenarios principales instituciones de nivel secundario y terciario con fines de investigación y tratamiento de úlceras venosas, del pie diabético, en sicklémicos, en heridas dehiscentes y osteomielitis crónica, señaló el tecnólogo».
«También se utiliza de forma exitosa en hospitales e institutos para la prevención y tratamiento de úlceras por presión y en instituciones de primer nivel de atención como parte de la respuesta de Biocubafarma para atender los cambios en la dinámica demográfica», señalan los informes periodísticos.




