
“¿Recuerdan cuando le di a Irán 10 días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió Trump el sábado en Truth Social.
Este domingo, reiteró la amenaza. “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! Abrid el jodido estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno. ¡YA LO VERÁN! Alabado sea Alá”, publicó este domingo en la plataforma propiedad de Trump Media & Technology Group.

El sábado, la respuesta iraní llegó desde el Cuartel General Central Jatam al-Anbia. El general Ali Abdollahi Aliabadi dijo que la amenaza del presidente estadounidense es “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida” y advirtió que “el significado simple de este mensaje es que las puertas del infierno se abrirán para ti”.
Continuando con sus operaciones de respuesta a los bombardeos de EE.UU. e Israel, que el sábado incluyeron el cuarto ataque contra el área de la central nuclear de Bushehr, Irán lanzó temprano este domingo la ola 96 de la operación Promesa Veraz 4 contra infraestructuras energéticas y petroquímicas vinculadas a Israel y Estados Unidos en la región.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que la ofensiva se llevó a cabo desde la mañana de este domingo como respuesta a los ataques recientes de Estados Unidos e Israel contra el puente B1 en la provincia norteña de Alborz y la zona petroquímica de Mahshahr en la provincia suroccidental de Juzestán, que dejaron decenas de muertos.
Según el comunicado del CGRI, las fuerzas navales y aeroespaciales del Cuerpo de Guardianes ejecutaron ataques coordinados que incluyeron un bombardeo que destruyó parte de una refinería en Haifa, la cual abastece de combustible a aeronaves militares israelíes.
La oleada 96 también alcanzó plantas de gas de ExxonMobil y Chevron en Habshan, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Un ataque con misiles provocó un incendio de gran magnitud en una planta petroquímica en Al-Ruwais (EAU), que provee de combustible a fuerzas estadounidenses y a activos militares israelíes.
Además, Irán desplegó un ataque masivo con drones que dañó una instalación petroquímica en Sitra, Baréin, desde donde se provee derivados de petróleo al Ejército estadounidense, y otro contra instalaciones petroquímicas en Shuaiba, Kuwait, que causó incendios extensos y la paralización de la actividad de una planta que sirve a las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El periódico israelí Yedioth Ahronoth informó este domingo que la fábrica de drones AeroSol en Petah Tikva, cerca de Tel Aviv, quedó completamente destruida tras un ataque con misiles iraníes el pasado jueves.
El CGRI ha enfatizado que estas acciones forman parte de una respuesta a ataques contra infraestructuras civiles en Irán y ha advertido que, en caso de repetirse tales acciones, las siguientes fases de la operación serán “más contundentes y amplias”.
La institución armada subrayó que los ataques masivos de Irán a las instalaciones energéticas de la región son un resultado directo de los bombardeos israelo-estadounidenses contra objetivos no militares en Irán.
A los ataques contra la infraestructura energética iraní, incluido el dirigido contra el yacimiento de South Pars, que cubre el 70% del suministro nacional de gas, se suman los bombardeos de EE.UU. e Israel contra centros de salud y ciencia, sector residencial y universidades.
Según datos de la Media Luna Roja iraní, hasta finales de marzo más de 100.000 instalaciones civiles habían sido dañadas o destruidas. En Teherán han sido afectados unos 40.000 edificios residenciales y locales comerciales.
A la par, ha habido ataques de EE.UU. E Israel contra unas 600 escuelas y 300 centros de salud. Unas 2.000 personas han muerto, incluidos más de 200 niños y cerca de 300 mujeres, y aproximadamente 25.000 han sido heridas.
Se han reportado afectaciones en al menos 30 universidades, incluidos sus centros de investigación, desde el inicio de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel. El viernes fue destruido el Instituto de Investigación de Láser y Plasma y dañada el área de dormitorios en la Universidad Shahid Beheshti, norte de Teherán.
Según datos del Centro de Información y Relaciones Públicas del Ministerio de Educación iraní, en 37 días de la guerra estadounidense-israelí impuesta a Irán han sido asesinados por los ataques 245 estudiantes y 58 miembros del personal educativo.
Esta semana también fueron bombardeados el Instituto Pasteur en el centro de Teherán –fundado hace más de 100 años en colaboración con el internacionalmente reconocido Institut Pasteur en París, y dedicado a investigación de enfermedades infecciosas, diagnósticos avanzados y desarrollo y producción de vacunas y otros fármacos–, y una importante empresa farmacéutica.
Irán derriba más aviones y drones de EE.UU. e Israel

Restos de una de las aeronaves estadounidenses derribadas este domingo por el ejército de Irán en la central provincia de Isfashán. Foto: Tasnim.
Trump anunció este domingo que en una operación en suelo de Irán fue rescatado el segundo tripulante del avión F-15E derribado por las fuerzas iraníes el viernes último.
El Ejército de Irán informó que ha frustrado el rescate y que sus fuerzas derribaron, en una operación conjunta en el sur de la provincia de Isfashán, dos aviones de transporte C-130 y dos helicópteros Black Hawk que intervenían en el plan.
Hasta este domingo, desde el inicio de la guerra y los bombardeos de EE.UU. E Israel el 28 de febrero, las fuerzas iraníes habían informado de la destrucción o daños a al menos una treintena de emplazamientos de equipos avanzados estadounidenses en la región de Asia Occidental, incluidos costosos sistemas de radar.
A la par, un avión E-3 Sentry AWACS, varios cazas de combate, entre ellos dos furtivos F-35, cuatro F-15E, un A-10, ocho aviones cisterna, dos helicópteros Black Hawk y al menos 160 drones norteamericanos e israelíes.
Al precisar sobre el derribo de más aeronaves este domingo, el portavoz del cuartel general central de Jatam Al-Anbia de las Fuerzas Armadas de Irán, teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, dijo que la llamada operación de rescate del ejército de Estados Unidos “terminó en un fracaso total”.
En las primeras horas de la jornada, dos drones de las fuerzas estadounidenses-israelíes, un MQ-9 y un Hermers-900, fueron destruidos en Isfahán por los sistemas de defensa aérea de Irán, que operan bajo la red integrada de defensa aérea del país persa.
The Washington Post: la guerra pesará durante meses

Los conductores en Estados Unidos se enfrentan ahora a los precios más altos que han visto en las gasolineras en casi dos años y medio. Foto: AP.
Las consecuencias de la guerra israelo-estadounidense contra Irán están afectando la economía mundial y agravando las presiones económicas sobre los estadounidenses, que viven aumentos de los precios de productos básicos y gasolina, que escalaron a su mayor nivel desde 2023, e interrupciones en cadenas de suministro.
Según The Washington Post, el impacto económico de la guerra podría intensificarse para los estadounidenses incluso si se alcanzara una solución al conflicto en las próximas semanas, y algunas de sus consecuencias se prolongarán durante meses.
Recientemente, Amazon ha incorporado recargos adicionales por combustible en la entrega de pedidos, mientras las tasas hipotecarias han alcanzado su nivel más alto en siete meses. Se prevé un aumento en los precios de productos cotidianos como refrescos y detergentes.
Una encuesta de Ipsos reveló que un 56% de los estadounidenses anticipa un impacto “mayoritariamente negativo” en su situación financiera, frente a solo un 7% que opina lo contrario.
La prolongación del conflicto podría intensificar las alzas de precios y la disrupción en las cadenas de suministro desde Asia y Europa hacia Estados Unidos. Analistas han alertado de que el país no podrá escapar a los efectos adversos de la guerra en mercados globales interconectados.
El sábado, los ministros de Finanzas de España y de otros cuatro países europeos instaron a la Unión Europea a imponer un impuesto extraordinario a las energéticas en todo el bloque, preocupados porque el alza de los precios del petróleo y el gas, impulsada por la guerra con Irán, avive la inflación y suponga una carga para los hogares.
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, dijo que sus homólogos de Alemania, Italia, Portugal y Austria habían firmado una carta dirigida a la Comisión Europea en la que mencionan las “distorsiones del mercado” causadas por el aumento de las tarifas energéticas.
“El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento de los precios del petróleo, lo que supone una carga significativa para la economía europea y para los ciudadanos europeos”, señala la misiva, fechada el viernes y hecha pública en una publicación online.
“Es importante garantizar que esta carga se distribuya de manera justa”, añade el texto.
“Dadas las actuales distorsiones del mercado y las restricciones fiscales, la Comisión Europea debería desarrollar con rapidez un instrumento de contribución similar en toda la Unión Europea”, indica la carta. “También enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben aportar su parte para aliviar la carga sobre la población en general”.
Impulsada en gran medida por el aumento del precio del petróleo debido a la guerra, la tasa de inflación anual en los 21 países que usan el euro como moneda subió al 2.5% en marzo, desde el 1.9% en febrero.
Europa depende en gran medida del petróleo y el gas importados, lo que hace que sea vulnerable a las crisis externas. En 2022, las turbulencias en los mercados energéticos en el inicio de la guerra de Rusia a Ucrania elevó la inflación a cifras de dos dígitos en muchos países europeos.
Irán exige respuesta ante ataques a instalaciones nucleares
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Pakistán y Egipto, en las que abordó los últimos acontecimientos de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus repercusiones regionales e internacionales.
En su conversación con el ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Muhammad Ishaq Dar, el canciller iraní subrayó la necesidad de una respuesta internacional firme ante las violaciones sin precedentes cometidas por la agresión estadounidense-israelí, al atacar infraestructuras e instalaciones industriales y nucleares en Irán.
Araghchi reiteró que Washington y Tel Aviv iniciaron esta guerra impuesta y son responsables de la actual inseguridad en la región de Medio Oriente y sus repercusiones a escala global.
Paralelamente, reafirmó la firme determinación de Irán de continuar defendiendo su soberanía y la integridad de su territorio utilizando todos los medios disponibles.
En comunicación con el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, Araghchi subrayó la responsabilidad de los Estados ante los acontecimientos en la región.
El canciller iraní recordó la obligación de todos los países, tanto de Medio Oriente como de otras regiones, de apoyar la paz y la estabilidad, y de abstenerse de proporcionar cualquier tipo de ayuda a los agresores o de colaborar con ellos en su agresión.
Insistió en que la agresión estadounidense-israelí está cometiendo crímenes de guerra sin precedentes contra infraestructuras e instalaciones industriales, instalaciones nucleares pacíficas, fuentes de energía, objetivos civiles y zonas residenciales en Irán.
El sábado, en carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, el canciller iraní condenó los ataques de EE.UU. e Israel a sitios nucleares iraníes como la central nuclear de Bushehr y alertó de que esos ataques “exponen a toda la región a un grave riesgo de contaminación radiactiva con graves consecuencias humanas y medioambientales”.
“La proximidad de estos ataques a una instalación nuclear activa crea una situación intolerable que supone un serio riesgo de liberación radiológica”, dijo Araghchi en el mensaje que compartió en Telegram.
Mientras, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, expresó “profunda preocupación por el incidente reportado” y afirmó que “los sitios nucleares o áreas cercanas nunca deben ser atacados”, llamando a “la máxima contención militar para evitar el riesgo de un accidente nuclear”.
El cuarto ataque contra Bushehr, confirmado en X por el OIEA, dañó un edificio “auxiliar”. Grossi advirtió que “los edificios auxiliares del sitio pueden contener equipos vitales de seguridad”.



