Bad Bunny, herencia latina y toallas Ice Out animan el Super Bowl

Bad Bunny y su reivindicación cultural latina en el Super Bowl fueron parte de un momento histórico para los latinos. Una noche de deporte y espectáculo que también expresó el repudio a las políticas de Trump.

El puertorriqueño Bad Bunny animó el espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl, llevando la cultura boricua al evento que se celebra este domingo entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, Estados Unidos, donde también resonó el rechazo al Gobierno de Donald Trump y su política migratoria, en un adelanto de lo que podría ser el próximo Mundial.

Según reportes de prensa e imágenes de televisión, Bad Bunny apareció entre campos de caña de su tierra natal, rodeado de agricultores con sombreros de paja tradicionales y un puesto de hielo raspado, entre otros detalles, cantando de primer momento su éxito Tití me preguntó.

El cantante llevaba un balón y vestía una camiseta de fútbol completamente blanca con el número 64 y su verdadero apellido, Ocasio. En el balón se leía: “Together We Are America” (Juntos somos América [Estados Unidos]).

En otro momento, en traje claro, bailó e interpretó Baile inolvidable acompañado de Lady Gaga. Bad Bunny mencionó a todos los países de Latinoamérica, una reivindicación identitaria, pero que en el contexto actual de Estados Unidos y las críticas a Trump se convierte en mensaje social y de resistencia cultural.

Este domingo, mientras comenzaba el concierto del puertorriqueño en el Levi’s Stadium, la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X publicó un mensaje con el lema Make America Great Again (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo), que acompaña a Trump desde su campaña para las elecciones presidenciales de 2016 y dio nombre a su movimiento de seguidores de ultraderecha, MAGA.

Las recientes declaraciones de Bad Bunny en los Grammy, tras ganar el premio al mejor álbum de música urbana por Debí tirar más fotos, destacado como una carta de amor a su Puerto Rico, molestaron al entorno de Donald Trump, quien lo calificó de “horrible elección” para el entretiempo del evento y desistió de asistir.

“¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!”, dijo este domingo el presidente en la red social Truth Social tras la actuación del boricua y agregó que “nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”, aun cuando la reacción del público y el ambiente dentro del Levi’s Stadium de Santa Clara demostraban lo contrario.

Bad Bunny dijo esta semana que “los fans no necesitaban aprender español para disfrutar de su presentación, pero deberían estar preparados para bailar” en el Super Bowl.

“Lo único más poderoso que el odio es el amor”, señalización durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music del Super Bowl LX de la NFL en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, EE.UU., el 8 de febrero de 2026, donde los New England Patriots se enfrentaron a los Seattle Seahawks. Foto: EFE.

La presencia del cantante de 31 años en el entretiempo del mediático y muy seguido Super Bowl —primer artista con un repertorio musical íntegramente en español— fue parte de un momento histórico para los latinos, en una noche en que no solo marcó el renacer de los New England Patriots, sino que reafirmó la fuerza de la identidad cultural latinoamericana y del repudio a las políticas de Trump, especialmente su ofensiva antinmigratoria y los desmanes y violentas redadas del ICE.

Afuera del estadio, activistas repartían este domingo toallas con el lema de “ICE Out” (Fuera el ICE). Imágenes de prensa muestran las toallas que el grupo Contra-Ice repartió a aficionados antes del inicio del encuentro. Además del lema contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), también se observa un conejo (en alusión al artista boricua) que patea un balón de fútbol americano situado dentro de un hielo (ice, en inglés).

Otros sucesos de la noche han impresionado por su fuerza y la demostración de cuánto rechazo genera el clima actual de la Administración. El jugador de los New England Patriots, Mack Hollins, llegó al estadio esposado y descalzo, mientras otros atletas y figuras públicas han utilizado plataformas de alto perfil para visibilizar problemáticas sociales y políticas que consideraron urgentes bajo el actual Gobierno de Trump.

La Demajagua

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