El evento de dos días intenta desencadenar un entusiasmo de última hora entre los votantes de cara a las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre, en las que los republicanos se juegan el control de las dos cámaras del Congreso, mientras los demócratas van por ellas.
Aunque en los comicios de mitad de mandato el nombre del presidente no aparece en la boleta, sí está claro que estos constituyen un referéndum sobre su gestión.
«Les pido que imaginen que mi nombre está en la boleta electoral», apuntó Trump al insistir en la necesidad de ese respaldo «solo una vez más, porque si perdemos, perderán su frontera. Perderán sus recortes de impuestos. Perderán su seguridad y protección. Perderán su riqueza».
Trump sorprendió con la iniciativa de distribuir un «dividendo Trump» por cinco mil dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos conservaran en noviembre su mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado durante su discurso anoche, ante los miles de simpatizantes que asistieron al encuentro.
“Esta es mi promesa: si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos —ambas cámaras—, gracias a nuestro tremendo éxito económico… gracias a nuestra enorme fortaleza y éxito económico, otorgaré un dividendo de cinco mil dólares a cada ciudadano adulto de los Estados Unidos de América”, afirmó el gobernante, quien no ofreció las claves de cómo lograría distribuir ese dinero.
Trump anunció igualmente que viajará a “cada una” de las contiendas decisivas para apuntalar la campaña de los candidatos de su partido a la Cámara de Representantes y el Senado en este ciclo electoral.
Según el presidente Trump, “podemos ganar todas esas elecciones, pero voy a visitar cada uno de esos estados para apoyar a los candidatos a la Cámara (Baja) y al Senado”, enfatizó.
Texas fue el primer estado en rediseñar el mapa electoral a favor de los republicanos, siguiendo los deseos de Trump. A esa iniciativa respondieron los demócratas con el rediseño de sus propios distritos, particularmente en California.
Para las elecciones intermedias del 3 de noviembre, algunos analistas dan buenas posibilidades a los demócratas -en un escenario políticamente polarizado y de votantes descontentos con el rumbo del país- de retomar el dominio de al menos la Cámara de Representantes, aunque no descartan que incluso puedan obtener el Senado.
Pese al criterio de Trump sobre la etapa de bonanza en Estados Unidos desde su regreso a la Casa Blanca, estudios de opinión recientes recalcan su baja popularidad sobre todo por la preocupación de los ciudadanos ante la cuestión de la economía y el costo de vida.
Además, la mayoría de los entrevistados dijo estar en contra de las políticas comerciales y arancelarias del ocupante del Despacho Oval.




