El documento, impulsado por el Partido Comunista Portugués, llamó a la más amplia solidaridad internacional en defensa de la independencia, la soberanía y los derechos del pueblo cubano, incluido el derecho a decidir pacíficamente y sin injerencias externas su futuro.
Los firmantes condenaron la Orden Ejecutiva del presidente estadounidense que designa a Cuba como “amenaza inusual y extraordinaria”, calificándola como una construcción basada en falsedades.
La lista de partidos comunistas, socialistas y movimientos políticos de Europa, América Latina, Asia, Medio Oriente y África permanece abierta a nuevas adhesiones.




