El reto está en lograr el autoabastecimiento por todas las vías posibles con diferentes cultivos de hortalizas, vegetales y condimentos frescos y el desarrollo de las técnicas agroecológicas.
El potenciar las plantaciones en organoponicos, huertos intensivos, parcelas y patios en modalidades productivas en especial las rusticas en los barrios y mantener el funcionamiento de las fincas municipales de semillas contribuirán al abastecimiento con los cultivos de pepino, lechuga, acelga, quimbombó, berenjena y rábano, entre otros.
Asimismo, en el territorio se trabaja en completar la fuerza laboral, para ganar en estabilidad en cada unidad y en multiplicar el apoyo a la producción local con movilización popular y cambio de labor de trabajadores y estudiantes.
La ingeniera Yurien Valdés González, jefa de este departamento en la Delegación provincial de la Agricultura, dijo que cuentan con varias modalidades de producción e instalaciones rusticas construidas en parcelas en las comunidades.
Valdés González destacó los avances registrados en la obtención de las semillas en todos los municipios y buscan consolidar la elaboración de materia orgánica con la creación del micro -centros en cada unidad productiva.




