
Residentes en el hogar de ancianos Lidia Doce, de Bayamo, y el personal que en él labora, agradecen la reciente instalación en esa institución de salud de dos sistemas fotovoltaicos (SF) de dos kilowatt de potencia cada uno.
La gratitud por ese hecho la manifestaron durante un encuentro, este 14 de abril, con los 14 integrantes de la expedición Con luz propia, de la Red de Jóvenes del Ministerio de Energía y Minas (MineM) que durante ese día estuvo en Granma.
Contar con la iluminación necesaria gracias a esos equipos, ayuda mucho a los abuelos para su movilidad en las salas, al serviles los alimentos y al recibir tratamiento, declaró Dayanis Quesada Izaguirre, licenciada en Rehabilitación.
“Aquí nos atienden bien, con amor”, “gracias a la Revolución por tenernos siempre presentes”, fueron algunas manifestaciones de participantes en el diálogo con los noveles especialistas, ingenieros y técnicos de entidades del MineM
El Lidia Doce, enclavado en el barrio Las Tamaras, acoge en la actualidad, a tiempo completo, a 64 adultos mayores de uno y otro sexos.

Ellos son atendidos por 241 trabajadores, incluidos médicos, asistentes, enfermeras, auxiliares de enfermería y y fisiatras, quienes laboran turnos de 24 horas, en unos casos, y de ocho horas, en otros.
Gilberto Leyva Rodríguez, administrador del Hogar, expuso que uno de los SF alimenta las salas de subagudos, también llamada hospitalito, y la de mujeres, ahora ocupada por 10 féminas pero puede asimilar algunas más.
El otro kit alimenta dos salas que acogen a 31 hombres.
Por las noches los ancianos se levantan, orinan varias veces y hay que atenderlos, lo cual si había apagón, causaba molestias y ahora no, destaca Gilberto Leyva.



