Promueven acciones de prevención ante huracanes y sequías en Cuba

Fortalecer las capacidades técnicas en acciones anticipatorias ante amenazas de huracanes y sequías fue el propósito del ciclo de talleres efectuado en La Habana, liderado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), con el apoyo del gobierno de Irlanda.

Participaron en el evento actores institucionales y de la sociedad civil para compartir buenas prácticas, metodologías y herramientas destinadas a la evaluación de vulnerabilidades, la gestión de riesgos y la toma de decisiones ante eventos extremos mediante pronósticos a corto y mediano plazo que afectan la seguridad alimentaria y nutricional. 

   Los debates priorizaron los impactos asociados a huracanes y sequías y contaron con la autoridad y experticia de representantes del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, productores, instituciones gubernamentales, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) y la Oficina Subregional de la FAO para Mesoamérica.

   Jorge Fernández Esperón, representante asistente para Programas de la FAO, destacó la capacidad del país para responder a riesgos y desastres y la importancia de fortalecer la resiliencia de la producción de alimentos ante eventos extremos intensificados por el cambio climático.

   En tanto, Etienne Labande, representante del PMA en Cuba, exaltó el valor de los datos, así como su vínculo con los sistemas de protección social y la focalización de poblaciones vulnerables que requieren atención ante desastres naturales.

. Agradeció, además, el trabajo conjunto con la FAO en apoyo a la seguridad alimentaria en el país.

  Sobresaliente fue en el encuentro, la presentación y puesta en práctica de las herramientas diseñadas por la FAO para la focalización comunitaria basada en la estimación de vulnerabilidad y riesgo a nivel local.

   Tales herramientas permiten identificar con mayor precisión a las comunidades y grupos más expuestos, facilitando una asignación eficiente y transparente de recursos en situaciones de emergencia.

   Se destacó el uso de los procedimientos creados por la FAO para definir los niveles de alerta y los factores que indican cuándo actuar, basados en pronósticos ante amenazas como huracanes y sequías.

   Estos mecanismos permiten activar acciones anticipatorias antes de que el impacto ocurra.

   Con este proyecto se impulsó un enfoque integral y multisectorial para reducir los impactos en la producción, distribución y acceso a alimentos durante emergencias. 

   Son acciones que fortalecen las capacidades locales en planificación basada en riesgos y en procesos anticipatorios que permitan respuestas oportunas y coordinadas ante futuras eventualidades.

   Cuba cuenta con importantes fortalezas, como un sistema de alerta temprana consolidado, metodologías para la evaluación de riesgos asociados a eventos extremos y mecanismos de preparación y respuesta ante huracanes. 

   Los expertos resaltaron la necesidad de aprovechar esas capacidades e integrar las lecciones aprendidas para enfrentar otros eventos, como la sequía.

   En el ámbito agrícola, la acción anticipatoria es clave para salvar vidas, proteger medios de subsistencia y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos, las comunidades y las personas, como es habitual en la mayor de las Antillas. 

   La FAO promueve este enfoque a partir de intervenciones tempranas de corto plazo que reducen los impactos ante amenazas como huracanes, sequías, inundaciones y otros fenómenos climáticos extremos y muy adversos. 

Agencia Cubana de Noticias

Agencia con cobertura nacional de la República de Cuba.

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