El B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea se estrelló poco después de despegar la mañana de este lunes de la Base de la Fuerza Aérea Edwards.
A bordo de la aeronave iba una tripulación mixta compuesta por personal militar, civiles del gobierno y contratistas gubernamentales que participaban en una misión de prueba para un programa de modernización de radares.
Boeing confirmó que dos empleados de la compañía se encontraban entre los ocupantes.
Imágenes aéreas tomadas poco después del siniestro mostraban una gran marca de quemadura humeante sobre el terreno.
La aeronave realizaba una misión de prueba rutinaria en el aeródromo de Edwards, situado en la zona occidental del desierto de Mojave, a unos 160 kilómetros al noreste de Los Ángeles.




