Con el lema “Museos, uniendo un mundo dividido”, la fecha convoca a “convertir estos espacios en puentes de diálogo, inclusión y entendimiento entre culturas, generaciones y comunidades”.
Desde las huellas taínas en Holguín hasta las expresiones artísticas que resguarda el Museo Nacional de Bellas Artes, desde la elegancia colonial de la Casa de la Obra Pía hasta el rigor histórico del Palacio de los Capitanes Generales, cada instalación contribuye de forma activa a la preservación de la identidad cultural, añade el Ministerio de Cultura de Cuba.
En nuestro país, “los museos son más que edificios: son trincheras de saber, santuarios de cultura, escuelas sin edad”.
“Territorios donde la historia conversa con el presente y donde la cultura tiene la capacidad de unir lo que el mundo insiste en fragmentar”, agregó el mensaje.
En días recientes, la celebración propició en la capital cubana la entrega de premios a instituciones cuya obra es símbolo de entrega y compromiso con la preservación del patrimonio.
La presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, Sonia Pérez, instó en la velada a visitar cada una de estas instalaciones, a participar en las actividades de Puertas Abiertas, a dialogar con las obras y las personas que las custodian.
“Que este 18 de mayo no sea solo una fecha en el calendario, sino un recordatorio de que en un mundo dividido la cultura es el camino más firme hacia la paz», exhortó la cartera de Cultura.




