El jefe de la diplomacia vaticana declaró la víspera a medios informativos que, si se encontrara cara a cara con el presidente estadounidense Donald Trump, le pediría “que termine esto cuanto antes porque el peligro real de escalada es inminente”, en relación con la agresión de ese país e Israel contra Teherán.
Además “yo diría que dejen en paz al Líbano”, añadió el cardenal e instó a los israelíes para que intenten de verdad “resolver los problemas que puedan existir, o que crean que existen, por los medios pacíficos de la diplomacia y el diálogo”, según destaca en su sitio digital el diario Vatican News.
En sus palabras a los periodistas asistentes a su presentación, en la Cámara de Diputados de Italia, del libro sobre el papa León XIV “¿Quién decís que soy? Soy hijo de San Agustín” el secretario de Estado se refirió al llamado del pontífice “a deponer las armas y a perseguir lógicas distintas a las del lucro y el poder”.
La insistencia del Obispo de Roma en tal sentido es hoy más necesaria que nunca ante “los dramáticos acontecimientos que están incendiando Medio Oriente y otros conflictos que parecen no tener fin”, refirió el cardenal.
El pasado 4 de marzo, durante una entrevista concedida a medios noticiosos vaticanos, Parolin, alertó sobre el peligro de las denominadas guerras preventivas, a pocos días del inicio, el 28 de febrero último, de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Si se reconociera a los Estados el derecho a la guerra preventiva, según sus propios criterios y sin un marco jurídico supranacional, el mundo entero correría el riesgo de ser incendiado” y lo más grave “es invocar el derecho internacional para la propia conveniencia, manifestó entonces.
El secretario de Estado vaticano expresó la preocupación de la Iglesia católica ante el hecho de que “la justicia ha sido sustituida por la fuerza” con esa guerra en curso en Medio Oriente, donde “la primacía del poder y el egocentrismo se está imponiendo peligrosamente”, lo que agudiza el declive del derecho internacional y del multilateralismo.
“Creo que la paz y la seguridad deben cultivarse y buscarse a través de las posibilidades que ofrece la diplomacia, especialmente la que se ejerce en los organismos multilaterales, donde los Estados tienen la capacidad de resolver los conflictos de forma incruenta y más justa”, apuntó.
“El uso de la fuerza debe considerarse solo como último y más serio recurso, tras haber utilizado todos los instrumentos del diálogo político y diplomático”, apuntó, y agregó que “es necesario oponerse a cualquier deslegitimación de las instituciones internacionales.
A tal fin, se debe “promover la consolidación de normas supranacionales que ayuden a los Estados a resolver sus disputas de forma pacífica”, a través de la diplomacia y la política”, para que “cese pronto el fragor de las armas y volvamos a las negociaciones”, agregó Parolin.




