Esa pesquisa, que se tramita en el Supremo Tribunal Federal (STF) bajo la relatoría del ministro Alexandre de Moraes, deriva de una investigación sobre supuestos delitos de evasión de divisas y lavado de dinero mediante plataformas de apuestas deportivas.
Los investigadores identificaron indicios de que Tomaz controlaba la empresa de apuestas Rede Loto, autorizada a operar por el Gobierno de Río de Janeiro en mayo de 2023.
El análisis de mensajes, correos electrónicos y otros datos extraídos del teléfono del abogado permitió detectar vínculos con el senador y trasladar el caso al STF. Los elementos examinados incluyen un intercambio de correos electrónicos que indicaría que Flávio estaba registrado como usuario principal de una cuenta bancaria conjunta vinculada a la empresa Alcazar Holdings, administrada por Tomaz.
Según la investigación, ambos habrían permanecido relacionados con esa cuenta hasta mayo de 2025.
El senador y el abogado niegan haber compartido una cuenta bancaria y sostienen que los mensajes no prueban la existencia de una relación financiera entre ellos.
La investigación también examina la relación personal y profesional entre ambos, incluidas al menos cinco coincidencias en viajes internacionales durante el primer semestre de 2025.
De acuerdo con la información publicada por el diario O Globo, los registros y documentos analizados por la PF apuntan a desplazamientos conjuntos a Sudáfrica, Portugal, Francia y Estados Unidos, algunos realizados en aviones privados.
Además, documentos examinados por los agentes indicarían que Tomaz financió viajes de Flávio y sus familiares mediante una empresa intermediaria, y que, en agosto, el abogado también cedió al candidato un apartamento en São Paulo para su utilización durante la campaña electoral.
En otras investigaciones, la PF también examina los movimientos financieros del abogado vinculados a la plataforma de apuestas Blaze, y su posible participación en irregularidades relacionadas con el Instituto Nacional de Seguridad Social.
Por su parte, Flávio es objeto de otra pesquisa en el STF relacionada con la financiación de Dark Horse, película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Ese procedimiento indaga posibles delitos de lavado de dinero, evasión de divisas y corrupción en torno a los recursos destinados a la producción cinematográfica.
La divulgación del caso ocurre en plena campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, prevista para el 25 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro disputa la Presidencia frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.




