
Con el mismo espíritu de rebeldía, la generación del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz hoy se enfrenta al más feroz bloqueo y presión económica, financiera, electroenergética, y ratifica la voluntad del pueblo de la ciudad del Golfo de Guacanayabo, de Granma y Cuba de ser fieles a su historia y principios patrios.
En la suroriental urbe costera prosigue el accionar para recibir con una nueva imagen el Día de la Rebeldía Nacional y acoger el acto provincial por la importante fecha, con las huellas del esfuerzo colectivo en centros de trabajo, espacios públicos, y en la prestación de servicios a la población.
La respuesta es, como afirma Yaitelys Rodríguez Rodríguez, dependienta de la Unidad Empresarial de Base del comercio La Fuente, “un reflejo del amor por el lugar donde nací, me he criado, estudié y me he formado, donde presto un servicio de excelencia al pueblo. A pesar del momento difícil que estamos viviendo, cada cual desde su puesto de trabajo trata de dar lo mejor, con la fe que saldremos adelante”.
La plaza de la Revolución Celia Sánchez Manduley del territorio manzanillero se transforma con la participación voluntaria de jóvenes y adultos, estudiantes universitarios de las Brigadas Estudiantiles de Trabajo (BET) y trabajadores de los diversos sectores, protagonistas de faenas de limpieza y pintura en los espacios aledaños al escenario principal de la conmemoración el venidero 24 de julio.
Brigadas como la de Logística, reconocida Empresa Universal Granma, prosiguen las acciones de descorche, resane y embellecimiento de sus edificaciones con pintura; también continúan los trabajos en la plaza de la cultura La Concha, para revitalizar locales y disponerlos al servicio del esparcimiento cultural del pueblo.
Proezas se materializan en el esfuerzo y labor atemperada a su tiempo de equipos o familias como las de la Central Diésel de Manzanillo, garantes de la puesta en funcionamiento de la isla que dan vitalidad electroenergética a Granma durante situaciones excepcionales como la caída del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), y del Taller de Transformadores, quienes devuelven la utilidad a estos equipos con serias afectaciones en estos tiempos.
El activismo de los nuevos actores del sector no estatal se fortalece con la participación en acciones constructivas, de apoyo a las obras sociales, y la respuesta al desafiante llamado a dinamizar la economía, y la contribución a temas sensibles como el pago a jubilados en sus propias instalaciones.
También en honor al 234 aniversario de la urbe, se ratifica que “ser manzanillero es un orgullo muy grande, por su cultura, tradiciones, historia y su gente, y entre todos podemos hacer que recobre el brillo”, valora Soraya Santana Mariño.
“Los manzanilleros gratamente vemos que se está remozado la ciudad, sobre todo la imagen de muchos edificios, que le hace rescatar la belleza de su arquitectura y patrimonio”, como parte del aniversario 73 del asalto a la historia de Cuba.



