Científico cubano Jorge Castro: toda mi vida gira alrededor del CIGB

Cuando se habla de hombres de ciencia, están los que han entregado parte de su vida a ella. Esos que se alejan de su familia, que pasan el mayor tiempo de su día en un laboratorio y que se entregan al máximo para sacar lo mejor de si en su sacrificada profesión. Uno de estos cubanos es el Doctor en Ciencias Jorge Castro Velazco, director de Investigaciones Preclínicas y Experimento Animal del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

Por Maikel Mederos Guerrero

Estudiante de periodismo

Cuando se habla de hombres de ciencia, están los que han entregado parte de su vida a ella. Esos que se alejan de su familia, que pasan el mayor tiempo de su día en un laboratorio y que se entregan al máximo para sacar lo mejor de si en su sacrificada profesión.

Uno de estos cubanos es el Doctor en Ciencias Jorge Castro Velazco, director de Investigaciones Preclínicas y Experimento Animal del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

Aunque su atracción nunca fue la ciencia, ni los laboratorios, Castro cuenta que desde niño sintió mucho cariño hacia los animales.

“El tema de la ciencia nunca me interesó, de hecho, hasta la secundaria estuve en una escuela de deportes. Solo que mi madre me impulsó para entrar a la carrera de Técnico Medio en Avicultura”

Luego de superarse como Técnico Medio en Avicultura, se integra al equipo del Centro Nacional para Producción de Animales de Laboratorio (CENPALAC) gracias al interés que tenía en la Hematología Veterinaria, y un mes después de la manera mas accidental llega al lugar que le ha dedicado más de 25 años de su vida, el CIGB.

“Cuando llegué al CIGB lo primero que hice fue dedicarme a limpiar las cajas de los animales, estuve un año haciendo ese trabajo. De momento pensé que era trabajo frustrante, pero algo que me motivó para hacerlo es que dentro de esas cajas estaban los animales que se utilizaban para liberar la vacuna de Hepatitis que se le iba

a poner a los niños”

Luego de un año, Jorge cuenta que al cabo de ese tiempo pasa al

área de Primatología, donde se mantuvo hasta el 2014, para posteriormente atender dentro del área la parte de la Hematología, recordándolo como uno de los momentos más felices de su vida.

Cuenta que un día lo llamaron y le comunicaron la salida de la

jefa del área de Investigaciones Preclínicas y Experimento Animal, y confiesa que nunca imaginó que el fuera la propuesta de su colectivo para sustituirla, pero con mucha responsabilidad aceptó dicha tarea con el mismo rigor que las anteriormente desarrolladas.

“En nuestra área tenemos que garantizar las condiciones óptimas de los animales para todo lo que los investigadores deseen con sus proyectos. Esto es un proceso más complejo de lo que parece, ya que garantizar que en las condiciones actuales del país nuestros animales tengan lo necesario y puedan expresar su potencial genético y no fallezcan, pues resulta mucho más difícil de lo que se puede apreciar.

Nosotros somos el último escalón entre un producto y el ser humano”

El científico cuenta que la pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en su carrera. Considera que todo el trabajo desarrollado en años anteriores fue una preparación para cuando llegara un momento como ese.

“En estos laboratorios se probó toda la toxicología de la vacuna Abdala, uno de los candidatos vacunales del país para inmunizar a la población, aquí fue donde primero se inyectó, sus primeros resultados, la seguridad de que podía inyectarse en un ser humano, surgió en este pequeño laboratorio”

Otros fármacos como Jusvinza, Nasalferón, y la propia vacuna Abdala salieron en tiempo real de los laboratorios que Castro Velazco conduce.

“Recuerdo que, en los tiempos más duros de la pandemia de coronavirus, fallecían mujeres embarazadas a diario a causa de ello, y en el primer momento en que los estudios de toxicología fueron positivos, ahí mismo se tomó la decisión de comenzar a

vacunar con Abdala a las embarazadas, a partir de 15 días después no falleció una más”

El CIGB, que es la casa de Jorge, el próximo primero de julio cumple 40 años de fundado por idea del líder de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz, (1926-2016) de los cuales el Doctor Castro Velazco lleva más de la mitad de su aniversario laborando en él.

“Aquí hay dos cosas que son reales, y una de ellas es que no hay una familia cubana que no se haya puesto una vacuna creada por el CIGB, y para mi saber que he puesto mi granito de arena a esa frase, saber que, aunque sea en uno de esos productos tu has tenido que ver, eso a mí llena de orgullo y a la vez de compromiso.

Lo segundo es que en el CIGB no hay nada imposible, ese núcleo de gente dura, de gente fuerte, son personas que están dispuestas a hacer el bien”, subrayó.

En el plano personal, el Doctor Jorge Castro afirma que le resulta muy difícil diferenciar el Jorge dentro y fuera del CIGB, ya que en ese mismo lugar ha enfermado y a la vez sanado, fue ahí donde conoció a esposa y tuvieron a sus dos hijos.

“Toda mi vida gira alrededor del CIGB, yo vivo en una comunidad que la mayoría trabajamos aquí. Nosotros vivimos en un vínculo constante que es muy difícil separar al Jorge del CIGB con el Jorge de afuera”

Jorgito, como le llaman sus allegados y compañeros de trabajo, siente en él, el patriotismo como premisa. Al preguntarle por sus millones respondió tajantemente: mis hijos.

“Es cierto que en cualquier país del mundo uno pudiera ser de clase alta, pero el reconocimiento de tu pueblo es muy difícil de encontrar en otro lugar que no sea en Cuba. Sentir a Cuba como uno lo siente es la principal enseñanza que puedo transmitir”, explicó.

Este es uno de los rostros, uno de esos héroes anónimos que están detrás de una de las locomotoras de la ciencia y la biotecnología cubana, como lo es el CIGB. Hombres y mujeres que se entregan a diario por alcanzar una sociedad más saludable, más justa, mejor cuidada y un mundo mejor.

Prensa Latina

Cuenta Oficial de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina. Al Servicio de la verdad desde el 16 de junio de 1959

Comparte si te ha gustado
Scroll al inicio