Mientras, muchos esperan el comienzo del penúltimo mes del año, coincidentemente este 2026 con la vuelta al horario normal, que se realiza en Cuba el primer domingo de noviembre a la una de la madrugada. Como ya se informó usted se despertará el primer día de noviembre con el horario de verano aún vigente.
Siempre que se acercan estos dos momentos del año: el segundo domingo de marzo, cuando comienza a regir el horario de verano y el primer domingo de noviembre cuando cesa su uso, se generan disimiles opiniones al respecto.
Como momento de cambio al fin siempre tiene sus defensores y detractores, algo de lo que ya hemos comentado en otras ocasiones en algún acercamiento al tema. Todo nace de que un cambio “tan pequeño” de solo una hora desestabiliza ligeramente nuestro ciclo o ritmo circadiano, lo que se evidencia más en las actividades vinculadas con el descanso y la alimentación. En otras palabras nos cuenta más trabajo dormirnos en la noche cuando se “adelanta el horario” y tenemos hambre más temprano cuando “se atrasa”.
En esos mismos análisis mencionamos que aunque siempre sea un momento que genera alguna molestia, el uso continuado de los cambios de horario hace que ya nos habituemos a vivirlos, algo que vamos a notar mucho durante estos meses invernales en que continuará vigente de manera excepcional el horario de verano. Cuando llegue el mes de marzo, volveremos al periodo en que estamos habituados a vivir con el ciclo solar “ajustado”, pero quizás sin que sea evidente el cambio no nos percataremos.
Vamos a comentar ahora algunos momentos interesantes que vamos a poder percibir durante estos meses hasta la primavera. En primer lugar una salida del Sol muy tardía, que se va a acentuar cuando astronómicamente esta continúe atrasándose, esta va a ser de seguro el efecto más evidente que tendremos y es el motivo de la decisión de atrasar el comienzo de la jornada laboral y de estudio unos 30 minutos hasta el mes de marzo.
En el punto más oriental de Cuba, por tanto el que ve los amaneceres más tempranos de todo el país, durante los días entre el 8 y el 26 de enero de 2027 tendremos las salidas del Sol más tardías del año, cerca de las 7:34 de la mañana. De estar vigente la hora normal esto ocurriría a las 6:34 am. En el lado opuesto del archipiélago tenemos a cabo San Antonio, que en fechas similares, concretamente entre el 13 y el 18 de enero de 2027 verá salir el Sol a las 8:21 de la mañana.
En la capital cubana, a partir del 10 de diciembre saldrá el Sol pasadas las ocho de la mañana, por un periodo de poco más de dos meses hasta el 17 de febrero de 2027. En ese lapso la salida del Sol más retrasada ocurrirá a las 8:13 am del día 15 de enero. De ahí el origen de la medida del retraso del comienzo de la jornada.
Es bueno aclarar que el amanecer civil, el momento en que la luz solar ya comienza a ser suficiente para realizar actividades al aire libre e incluso leer, ocurre unos 20 a 25 minutos antes y otro tanto ocurre entre la puesta de Sol y el anochecer. Por ello ni siquiera en el cabo San Antonio, punto “más tardío” de Cuba el amanecer llegará a ocurrir a las 8 de la mañana.
¿Ventajas?
¿Nos traerá alguna “ventaja”? Claro que una respuesta positiva o negativa depende del enfoque del encuestado, pero sí nos va a “favorecer” en que las puestas de Sol no serán tan tempranas a lo que acostumbramos a vivir en el invierno. Durante los meses de diciembre y enero, el momento en que “oscurece” bien temprano e incluso vemos el Sol ponerse antes de las seis de la tarde en La Habana, en esta ocasión será una hora más tarde. Este es el principal factor que dio lugar a la medida de no realizar el cambio, de la misma forma que “nos estira” el día hasta pasadas las ocho (de la noche) en pleno verano en este invierno nos dará una hora más de luz solar. Este momento, que coincide en uno de los horarios de más consumo de energía eléctrica en otras funciones, será favorecido por evitarse el gasto de iluminación y en que todavía es posible aprovechar en parte la generación fotovoltaica.
Así que viviremos un periodo atípico, ya que hace unos 20 años que no se tomaba una medida similar. ¿Recuerda usted como le fue en esa ocasión?




