La iniciativa favoreció la protección de recursos fitogenéticos y la conservación de suelos, al dotar de insumos y equipamientos a laboratorios de cultivos de tejidos y semillas del Instituto de Investigaciones en Agricultura Tropical Alejandro de Humboldt.
También benefició a laboratorios de suelos en delegaciones provinciales de la agricultura, lo que fortaleció la capacidad de investigación y desarrollo en el sector agrícola cubano.
Según la FAO, recientemente se entregaron insumos para medir salinidad, acidez y conductividad de los suelos, lo que facilitó la certificación de hectáreas bajo prácticas de conservación.
La adquisición de equipos permitió promover investigaciones orientadas a la preservación de recursos fitogenéticos y al desarrollo de estrategias efectivas para su manejo y conservación.




