
El 67 aniversario de la entrada de la Caravana de la Libertad a esta ciudad será conmemorado hoy frente al Gobierno local (antiguo Ayuntamiento Municipal), el mismo sitio desde donde Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz habló al pueblo aquel histórico 2 de enero de 1959.
Según la historia, los bayameses no durmieron en la noche del dos para el tres de enero de ese año, y ofrecieron un apoteósico recibimiento a Fidel y los “barbudos”, en la plaza donde, el 20 de octubre de 1868, se firmó la primera acta de rendición española en Cuba.
En esa ocasión la Banda Municipal de Conciertos ofreció a la Caravana de la Libertad la Marcha del 26 de Julio, con la primera versión instrumental realizada para ese formato en el país.
La agrupación era dirigida por Rafael Cabrera, hijo de Manuel Muñoz, el cual realizó la primera instrumentación del Himno Nacional y con ella acompañó a Céspedes y sus hombres cuando tomaban la urbe.
Fidel Castro habló en esa ocasión desde el balcón del Ayuntamiento Municipal, ubicado en el sitio que ocupó, 90 años antes, el primer gobierno de los patriotas.
El tres de enero de 1959, en Bayamo, volvieron a abrazarse Fidel y el Comandante Camilo Cienfuegos, quienes no se veían desde agosto de 1958.
Antes de arribar a la hoy ciudad Monumento Nacional, en el antiguo Club Cautillo (municipio de Jiguaní), se rindieron ante Fidel los oficiales del Puesto de Mando de la Zona de Operaciones de Bayamo, la potente agrupación que había combatido a los “barbudos” en la Sierra Maestra
Aquella rendición hizo que la primera ciudad liberada en 1868 por Carlos Manuel de Céspedes (Padre de la Patria) y su Ejército Mambí, resultara la última en recibir esa condición en 1959, bajo la guía de Fidel Castro y el Ejército Rebelde.
La Caravana de la Libertad partió desde Santiago de Cuba rumbo a La Habana un día después de que el Comandante Fidel Castro Ruz proclamara el triunfo de la Revolución en los balcones del Ayuntamiento del Parque Céspedes de la urbe santiaguera.
A lo largo del trayecto, el pueblo de Cuba recibió con gran entusiasmo y júbilo a los combatientes del Ejército Rebelde, quienes habían librado una intensa batalla contra el dictador Fulgencio Batista.
Ese primer día, la Caravana pasó por Palma Soriano, Baire, Jiguaní, Santa Rita hasta que cerca de las 11 de la noche está en el Ayuntamiento de Bayamo.
Las tropas rebeldes llegan a La Habana el 8 de enero y el pueblo capitalino, eufórico, sale a las calles a recibir a sus héroes.



