En su cuenta de la red social X, el canciller subrayó que, como principio, Cuba no se opone a la asistencia procedente de gobiernos u organizaciones, siempre que beneficie al pueblo y no se instrumentalice el sufrimiento de los damnificados para obtener réditos políticos bajo el disfraz de solidaridad.
Rodríguez afirmó que “el Departamento de Estado podrá seguir mintiendo sobre Cuba, pero no podrá alterar los hechos”.
En un comunicado divulgado la víspera, la Cancillería cubana recordó que han transcurrido 77 días desde el paso del huracán Melissa por el territorio nacional el 29 de octubre de 2025.
Pese a la proclamada intención de Washington de enviar ayuda, nunca hubo comunicación oficial entre ambos gobiernos para coordinarla.
Fue la Iglesia Católica cubana la que informó a las autoridades nacionales sobre la iniciativa de sus homólogos estadounidenses.
El texto reitera que Cuba no se opone a la asistencia externa, siempre que beneficie al pueblo y no se utilicen las necesidades de los damnificados para lucrar políticamente bajo el disfraz de solidaridad. Toda contribución recibida será organizada y distribuida por las autoridades competentes, con la participación de actores sociales como la propia Iglesia Católica.
La Cancillería subrayó que dicha donación representa una fracción del esfuerzo desplegado por el Estado y el pueblo cubano, así como de la cooperación recibida de múltiples países y organizaciones, incluidas entidades estadounidenses no vinculadas al gobierno de Estados Unidos.




