Según fuentes sobre el terreno, decenas de camiones con equipos logísticos se desplazaron desde la base en convoyes hacia la frontera iraquí, como parte del proceso de reubicación.
Anteriormente, Estados Unidos había retirado sus fuerzas de otras instalaciones militares en Siria, incluidas las bases en Shaddadi y Tanf.
En la actualidad, el ejército estadounidense mantiene presencia en pequeñas ubicaciones, como en Remeilan, Kharab al-Jir y Life Stone, en la misma provincia de Hasakeh, pero ya no se encuentra en grandes bases operativas.
El Wall Street Journal había informado con anterioridad que, una vez completado el traslado de los combatientes del grupo terrorista Daesh hacia Irak, el ejército de EE.UU. planea retirar por completo sus fuerzas restantes de Siria, que actualmente ascienden a alrededor de mil soldados. Este proceso se estima que concluirá en un plazo de dos meses.
La presencia militar estadounidense en Siria comenzó en 2015, con el declarado objetivo de luchar contra Daesh, pero su permanencia ha sido objeto de controversia y de cambios estratégicos en los últimos años.




