Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, subrayó que el conflicto en la zona continúa expandiéndose y generando efectos regionales.
Señaló que el uso de la fuerza solo genera un ciclo vicioso de violencia e instó a las partes involucradas a detener de inmediato las operaciones militares.
El vocero hizo estas declaraciones tras conocerse las últimas amenazas de Estados Unidos contra Irán por el Estrecho de Ormuz.
Lin abogó por retomar la vía del diálogo y la negociación para resolver las diferencias, una posición defendida por Beijing en varias ocasiones.
El Estrecho de Ormuz es una ruta estratégica por donde transita alrededor del 20 por ciento del petróleo mundial, por lo que su seguridad genera preocupación internacional sobre la estabilidad energética global.
El canciller chino, Wang Yi, subrayó recientemente que para abordar la crisis en Medio Oriente es imprescindible cesar las operaciones militares: «esta es una guerra que nunca debería haber estallado», agregó.
En opinión de China es necesario hacer valer los principios de respeto a la soberanía nacional, rechazar el abuso de la fuerza, persistir en la no intervención en los asuntos internos, promover soluciones políticas y que los grandes desempeñen un papel constructivo.
Además, Beijing rechazó la orden del gobierno israelí de asesinar a cualquier funcionario iraní sin aprobación previa del primer ministro o del titular de Defensa.
El portavoz de la Cancillería Lin Jian dijo que Beijing está conmocionada por esta declaración.




