Según explicó a la ACN Manuel Arsenio Lores Guevara, profesor e investigador titular de la institución, la rMN permite medir T1 y T2, parámetros extremadamente dependientes de la estructura y composición de la muestra y de la movilidad molecular, lo que los hace idóneos para aplicaciones industriales, agrícolas y médicas.

Subrayó que la rMN ha demostrado utilidad para diferenciar tejido mamario maligno, benigno y sano, y para evaluar la viscosidad dinámica en disoluciones de proteínas —incluyendo plasma sanguíneo, suero y hemoglobina— y en muestras de sangre total.
Estas aplicaciones, dijo, inciden directamente en la evaluación clínica de pacientes con enfermedades hematológicas, cardiovasculares, endocrinas y oncológicas, y resultan relevantes en condiciones de vida como el embarazo, donde aportan indicadores útiles para el manejo de la mortalidad materna e infantil y del bajo peso al nacer.
Manifestó la posibilidad real del centro para desarrollar y fabricar tecnología de rMN, lo que crea condiciones para la creación de un producto de impacto en salud: un equipo de rMN de propósito específico que permita implementar las metodologías médicas desarrolladas.
Afirmó que podría constituir una novedad incluso a escala mundial, con impacto en el sistema de salud cubano y con posibilidades de comercialización dentro y fuera de la nación antillana.
En los últimos 30 años, el Centro de Biofísica Médica ha alcanzado resultados relevantes en el desarrollo de la tecnología de rMN y en diversas aplicaciones con potencial uso clínico, destacando la capacidad para diferenciar los estados de crisis y asintomático en pacientes con anemia drepanocítica, así como para evaluar la efectividad de distintos agentes terapéuticos.
El Programa de Desarrollo de Productos y Servicios en Salud, creado y apoyado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), ha respaldado estos empeños en sus dos últimas ediciones y se propone mantener el apoyo hasta que los resultados sean introducidos y aplicados.




