El eje 5 del Programa Económico y Social del Gobierno cubano subraya que los cambios a ese nivel consisten en descentralizar un grupo de competencias.
Se refieren a la planificación estratégica, al ordenamiento territorial y urbano, a la soberanía alimentaria y seguridad alimentaria y nutricional, a los servicios comunales y al fomento del desarrollo económico local.
Éste abarca diversificar y fortalecer su tejido productivo, con la participación de los diferentes actores económicos, cubanos residentes en el país y en el exterior.
También a los municipios se les concede la capacidad de exportar e importar, así como generar y retener divisas para gastos corrientes y de capital, estimular y gestionar inversión extranjera directa y la aprobación de inversiones en correspondencia con su estrategia de desarrollo, entre otras competencias.
“Hoy no hablamos de actores complementarios a la economía, sino de integración de actores, lo cual nos va a conducir a una mayor fortaleza en el municipio, precisamente a un desarrollo más armónico, más sostenible”, opina Ivón Rodríguez, directora jurídica del Ministerio de Economía y Planificación.
“Mientras mayor sea el tejido empresarial, obviamente mayor la producción de bienes y servicios y fuentes de empleo”, precisó la funcionaria en mayo pasado en el programa televisivo Cuadrando la caja, del Canal Caribe.
En un reciente seminario nacional sobre las transformaciones económicas y sociales se ratificó que la autonomía municipal representa un cambio de paradigma, según el cual los territorios tienen las herramientas y la capacidad de decidir sobre su propio progreso.
Además, permite un desarrollo endógeno, adaptado a las necesidades y potencialidades de cada municipio.
Por ello la capacitación brindada a los responsables de su implementación ha permitido consolidar el proceso de descentralización de competencias y recursos a los gobiernos territoriales, aseguró Nancy Acosta Hernández, directora de Atención a Órganos Locales del Poder Popular en el Consejo de Ministros.
Por videoconferencia y desde el Palacio de la Revolución, Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político y Primer ministro, indicó a los organismos de la Administración Central del Estado acompañar a los municipios en el vital proceso.
Orientó a que esos traspasos se hagan con la seriedad, la profundidad, el control interno que llevan, y además, con los recursos. “No es trasladar nada más la misión, sino lo que se requiere para poder cumplirla”, apuntó.
Incluso el jefe de Gobierno destacó la necesidad de también ayudarlos en el perfeccionamiento y fortalecimiento de sus estructuras y cuadros, en robustecer la actividad económica y productiva.
“Si no hacemos eso, no podemos avanzar de igual manera en fortalecer la atención a las políticas sociales”, sentenció.




