Miembro demócrata de la Cámara de Representantes de Estados Unidos por Minnesota, Omar dijo que tendrá que mudarse de residencia en Washington DC, debido a las amenazas de muerte recibidas.
“Obviamente, no puedo seguir viviendo allí… Dado que nuestra dirección ha sido pública y debido a las amenazas de muerte a las que me enfrento, ya no es viable permanecer en esa casa, especialmente, cuando mis hijos vienen de visita de vez en cuando y existe el riesgo de que alguien los rastree”, afirmó a MS NOW.
La representante relató que el pasado 12 de octubre, al despertar a las 06:00 de la mañana, se encontró con que agentes federales habían rodeado su vivienda aquí y que le presentaron una orden de registro antes de inspeccionar “habitación por habitación” y confiscar 17 objetos, entre ellos, su teléfono móvil y otros dispositivos electrónicos.
Según las acusaciones del presidente Donald Trump y de su administración, el padre de Omar mintió sobre la edad de ella cuando obtuvo la ciudadanía estadounidense en el año 2000 luego de haber emigrado la familia de Somalia, su país de nacimiento, en 1995.
La legisladora, quien ha negado tales imputaciones, advirtió en redes sociales que es víctima de una “campaña de intimidación política” por parte de la administración Trump.
“Si estaban tan seguros de que he cometido un delito, ¿por qué no dijeron desde el principio que iban a emitir citaciones, convocar a un gran jurado o buscar pruebas que condujeran a una acusación formal? Todo esto resulta sumamente extraño”, señaló durante la entrevista difundida este miércoles.
Trump sugirió el martes desde el Despacho Oval que Omar podría ir a la cárcel o ser deportada y la calificó de «vergüenza para nuestro país».
El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (demócrata por Nueva York), también tildó la investigación a Omar como una persecución política dirigida contra una destacada crítica de Trump ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
Mientras el expresidente Barack Obama al respaldar a Omar -que está peleando por la reelección en su escaño- tildó de «atroz» la investigación del Departamento de Justicia y subrayó que el gobierno federal intenta intimidar y deportar a una funcionaria electa que respeta la ley, simplemente porque se ha atrevido a levantar el dedo contra Trump.
La congresista confesó a MS NOW que es “una persona de una fe inmensa”. “Si sigo viviendo conforme a mi verdad, si continúo luchando por las causas correctas y si sigo plantándoles cara a los acosadores y a quienes perpetran una corrupción abominable, todo saldrá bien”, afirmó.




