Tenacidad, sensibilidad patriótica y política de Celia Sánchez

Fue una mujer de personalidad acrisolada por la sencillez, la bondad y la modestia, virtudes presentes en quienes poseen grandeza inconmensurable. Celia Sánchez Manduley unió a esos valores su tenacidad, sensibilidad patriótica y política, características que empezaron a manifestarse desde sus años infantiles y en su juventud. De ella dijo Armando Hart que era una …

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Fue una mujer de personalidad acrisolada por la sencillez, la bondad y la modestia, virtudes presentes en quienes poseen grandeza inconmensurable.

Celia Sánchez Manduley unió a esos valores su tenacidad, sensibilidad patriótica y política, características que empezaron a manifestarse desde sus años infantiles y en su juventud. De ella dijo Armando Hart que era una combatiente revolucionaria con excepcional intuición e inteligencia femenina.

Nació el 9 de mayo de 1920 en el poblado de Media Luna, en la actual provincia de Granma, hija de Acacia Manduley, ama de casa, y del médico rural Manuel Sánchez Silveira, ferviente martiano que transmitió a Celia el interés por el legado del Apóstol de la independencia de Cuba.

Tuvo en su padre a un guía, pues la madre murió cuando ella era niña. Le gustaba acompañarlo a las visitas que como médico hacía a personas muy humildes a quienes atendía sin cobrar sus honorarios. Se formó viendo su generosidad, altruismo y consagración, además del gran activismo por divulgar la obra de José Martí.

En 1953, Sánchez Silveira junto a su hija erigieron un busto del Maestro, en el año de su centenario, en el Pico Turquino, por lo que no era de extrañar que Celia se convirtiera muy temprano en miembro del Movimiento 26 de Julio (M-26-7), fundado por Fidel, tras los ataques a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente.

Celia integró en 1955 el M-26-7 en Manzanillo, y constituyó un apoyo invaluable en la organización de redes de campesinos colaboradores para apoyar el desembarco del Granma, lo cual contribuyó a la sobrevivencia de los expedicionarios, encabezados por Fidel, Raúl, Almeida y Ernesto Che Guevara, entre otros, quienes a pesar de la gran persecución de las fuerzas batistianas conformarían el núcleo del Ejército Rebelde.

El 23 de abril de 1957 se convirtió en la primera mujer en sumarse a la lucha guerrillera. Desde entonces fue la más fiel colaboradora del Comandante en Jefe Fidel Castro, a quien acompañó en el desempeño de altos cargos en el Estado y el Partido Comunista de Cuba.

Si extraordinaria fue su contribución en la lucha, no menos destacada resultó su labor al salvaguardar notas y documentos desde la etapa de la Sierra Maestra. Vale recordar que Celia, previsora, alertó: “Hay muchos papeles sin importancia hoy, pero que para un futuro y para la historia serán de gran valor. Mi interés en esto ha sido que cuando se escriba esta historia, sea lo que realmente es, y no dejen estos papeles escribir historietas, nada prueba más que los documentos, por lo que todo importa después”.

Tras el triunfo de la Revolución, comenzó a guardar la documentación en su apartamento en el Vedado, tenía paquetes que celosamente conservó durante la guerra, muchos de ellos gestionados por ella a través de los combatientes y familiares de los mártires.

Fue así que salvó el patrimonio relacionado con los años de lucha guerrillera y sobre todo aquello que se vinculaba al Comandante en Jefe. Esos valiosos aportes quedaron preservados al fundar la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

La flor más autóctona de la Revolución, como la calificó Hart, se destacó además por la atención a quienes se dirigían a ella por diversos problemas, e igualmente al encabezar proyectos de gran utilidad social y económica bajo la dirección del Líder Histórico de la Revolución.

Hart, uno de sus más cercanos y queridos compañeros, el 11 de enero de 1980 en la despedida de duelo de Celia, dijo sobre aquella joven delgada y valiente de Media Luna: “Nuestro dolor es muy grande. Pero más grande aún es la tarea que el aliento de Celia nos impulsa a realizar. ¡Esto es lo que Celia desearía de nosotros! ¡Esto es lo que nosotros cumpliremos con Celia!”. (Jorge Wejebe Cobo, ACN)

Agencia Cubana de Noticias

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