Cuba y el camino del socialismo

Durante las honras fúnebres de las víctimas de los bombardeos estadounidenses a distintos puntos del territorio nacional, como preludio de la invasión mercenaria por Playa Girón, el 16 de abril de 1961, hace 65 años, ocurrió la proclamación del carácter socialista de su Revolución.

Ante la multitud congregada en la esquina de 23 y 12, en el Vedado, de La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba… Y que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos…”.

Y, seguidamente, señaló: “¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles!; ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores! Y esa revolución no la defendemos con mercenarios, la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo”.

De igual modo, aseguró: “Esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida”.

Los milicianos presentes en el acto alzaron sus fusiles en señal de respaldo a los pronunciamientos hechos por Fidel y, como reflejo de la decisión del pueblo cubano de enfrentar cualquier tipo de agresores, por lo que la fecha pasó a la historia nacional como Día del Miliciano.

COBARDES AGRESIONES AÉREAS

En la víspera, el 15 de abril, en la mañana, ocho aviones enemigos pintados con las insignias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias atacaron los aeropuertos de Ciudad Libertad, la base aérea de San Antonio de los Baños y el Antonio Maceo de Santiago de Cuba.

Los tripulantes de los aviones B-26 piratas dispararon con ametralladoras calibre 50 y lanzaron bombas de alto poder destructivo y rockets.

Lo que no previó en toda su dimensión el imperialismo estadounidense, el presidente gringo Dwight David Eisenhower, todo su aparato militar y de inteligencia, fue la alta conciencia ideológica y moral del pueblo cubano, amante de su Revolución y de sus líderes.

Lo que la gran prensa burguesa cayó en esos días fue el heroísmo de los jóvenes artilleros cubanos que repelieron con valor y a costo de sus vidas los arteros y cobardes ametrallamientos y bombardeos. Que uno de esos jóvenes revolucionarios, Eduardo García Delgado, herido mortalmente por la metralla enemiga, antes de morir, escribió con su propia sangre, el nombre de FIDEL en mayúscula, símbolo de la Revolución cubana.

LAS MENTIRAS DE LA PRENSA INTERNACIONAL BURGUESA

La prensa de los Estados Unidos, propagaron la absurda mentira de que había sido un ataque interno: “Miami, abril 15 (UPI).- Pilotos cubanos que escaparon de la Fuerza Aérea de Fidel Castro, aterrizaron hoy en Florida con bombarderos de la Segunda Guerra Mundial, tras haber volado instalaciones militares cubanas para vengar la traición de un cobarde entre ellos”.

De acuerdo a estas fuentes uno de los bombarderos B-26 aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami acribillado por el fuego de artillería antiaérea y de ametralladoras, con un motor averiado. Otro descendió en la estación aérea de la marina, de Cayo Hueso.

Un tercer bombardero descendió en otro país extranjero.

Otras agencias de noticias se hacían eco del suceso: “Miami 15, (AP).- Tres pilotos cubanos de bombarderos, temiendo ser traicionados en sus planes para escapar del Gobierno de Fidel Castro, huyeron hoy a los Estados Unidos, después de ametrallar y bombardear los aeropuertos en Santiago y La Habana”.

De que la agresión forma parte de un plan más amplio de acometida desde el exterior aparecía reflejado en las notas de las agencias UPI y AP: “Una fuente cubana comentó que el nuevo gobierno cubano en el exilio se trasladará a Cuba a poco de la primera ola de invasión contra el régimen cubano de Fidel Castro, para establecer un gobierno provisional, que se espera sea reconocido rápidamente por muchos países latinoamericanos anticastristas”.

El propio José Miró Cardona, quien aspiraba a asumir el mando en Cuba, anunciaba que aquello constituía “un heroico golpe en favor de la libertad cubana” y agregaba que “antes de volar con sus aviones a la libertad, estos verdaderos revolucionarios trataron de destruir el mayor número posible de aviones militares de Castro”.

El plan de invasión directa era un secreto que conocían las agencias estadounidenses y parte de su gran prensa reaccionaria. Incluso periódicos de prestigio y de posiciones liberales, como The New York Times, estaba al tanto de todo el plan y lo ocultó a la opinión pública de Estados Unidos y del mundo a solicitud del Gobierno yanqui.

LA DERROTA MERCENARIA DE GIRÓN

El día 17, la brigada armada 2506, entrenada, pagada y transportada por buques de la Marina de Guerra de Estados Unidos, desembarcó por la Ciénaga de Zapata al sur de la provincia de Matanzas.

El contingente lo formaban unos 1 500 hombres fuertemente armados, incluyendo tanques y artillería de campaña y más 30 aviones de combates, cuyas dotaciones alcanzaban los 150 hombres.

La composición de esta agrupación muestra el carácter y los intereses que venían a recuperar: 110 latifundistas, 24 grandes propietarios, 67 casatenientes, 112 grandes comerciantes, 194 ex militares y esbirros, 179 acomodados, 55 magnates industriales, 112 lumpen, 236 empleados fijos, 82 altos empleados y 200 socios de clubes aristocráticos.

Desde el momento del desembarco por Playa Girón fueron combatidos por el comandante bayamés Evelio Saborit Rodríguez, al mando de 18 hombres. Otro bayamés, William Selva, en un yeep viajó hasta el central Australia para avisar al Puerto Uno, en La Habana, la magnitud del ataque invasor. A pesar de los ametrallamientos continuados de la aviación pudo sortear los obstáculos y avisar por teléfono a Fidel Castro.

La orden del alto mando a los que ya peleaban en Girón fue resistir y evitar que los mercenarios ocuparan el central Australia.

Hacía la zona de Ciénaga de Zapata se movilizaron de inmediato fuerzas del aguerrido Ejército Rebelde, la Policía Nacional Revolucionaria y las Milicias Nacionales Revolucionarias, apoyados por tanques, artillería y la aviación revolucionaria.

El propio Comandante en Jefe Fidel Castro acudió a los escenarios de combates para dirigir personalmente las operaciones. No se le dio un minuto de tregua al enemigo. Luego de 60 horas de duros combates fueron derrotados los mercenarios, que se rindieron al atardecer del día 19 de abril.

Durante el desarrollo de las acciones cayeron un alto número de combatientes revolucionarios y de la población civil de la zona, ascendente a 176 muertos, 300 heridos y 50 discapacitados.

Las bajas de los agresores fueron más de 200 muertos y mil 192 prisioneros. Además quedaron destruidos 12 aviones, dos buques de transporte y tres barcazas resultaron averiadas. Igualmente, se les ocuparon técnica y armamento de diferentes tipos.

TRASCENDENCIA HISTÓRICA DE LA VICTORIA

Esta acción representó, al decir de Fidel Castro, la primera gran derrota del imperialismo en América Latina.

La declaración oficial de que la Revolución era socialista, marcó un punto de no retorno en la historia del país y su alineación con el bloque socialista durante la Guerra Fría.

El 16 de abril de 1981, en la ceremonia militar celebrada en el polígono de la Escuela de Artillería de las FAR Comandante Camilo Cienfuegos, con motivo del vigésimo aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y del Día del Miliciano, el Máximo Líder de la Revolución Fidel Castro, manifestó: “Fue esta la ocasión en que se proclamó el carácter socialista de la Revolución, y no podía haber mejor oportunidad puesto que existía otra mentira: de que este era un pueblo engañado, de que este era un pueblo traicionado por sus dirigentes”.

Otro 16 de abril, en este caso en el 2001, en el mismo escenario de la intersección de 23 y 12 en el Vedado, en La Habana, Fidel habló nuevamente en ocasión de conmemorarse el aniversario 40.

Afirmó que sin el socialismo no habría podido reducir a cero el nivel de analfabetismo, no habría escuelas y maestros para todos los niños sin excepción alguna, hasta en los más apartados rincones del país, ni escuelas especiales para todos los que las requieren, ni escuelas vocacionales de ciencias exactas, ni preuniversitarios, ni otros centros educacionales en diferentes especialidades.

Detalló que sin el socialismo Cuba no hubiera podido garantizarse el desarrollo de esferas relacionadas con la salud, la cultura, el deporte, ni en la lucha por la plena igualdad de las mujeres cubanas.

En esta fecha manifestó la voluntad popular el deber de seguir construyendo el socialismo: “Hoy no venimos a conmemorar el 40 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución; hemos venido a ratificarlo, hemos venido a volver a jurar”.

Y el pueblo nuevamente juró defender el socialismo, porque seguía siendo la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.

FUENTES: Juan Alarcón Rodríguez: Playa Girón. Derrota del imperialismo (1961); Justina Álvarez: Héroes eternos de la Patria (1964); Clara E. Chávez Dulce M. Medina y Saúl V. Almohalla: Girón: biografía de la victoria (1986); William A. Selva Álvarez: Girón: testimonio de la una victoria (1987); y Juan Carlos Rodríguez: Girón, la batalla inevitable. La más colosal operación de la CIA contra Fidel Castro (2005).

La Demajagua

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