Flujo de vida

Orvelys Saumell León, residente de la localidad de La Manteca, es una mujer de 56 años que padece problemas oculares y, recientemente, fue sometida a una operación.

Gracias al apoyo de sus vecinos, ha logrado abastecerse de agua, pero esta situación está a punto de cambiar con la instalación y puesta en marcha de un sistema de bombeo alimentado por energía fotovoltaica, en cinco comunidades de Pilón: Punta de Piedra, Guaicaje, El Ciruelo, Sevilla y La Manteca, una donación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El director municipal de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados, Alfredo Reyes Calzada, recuerda que, tras los sismos del 10 de noviembre de 2024, Unicef mostró interés en los lugares más afectados por la escasez de agua.

“Se organizaron comisiones para visitar estas localidades, donde se entrevistaron con pobladores, revisaron las problemáticas y, al constatar la magnitud de la afectación, se solicitó la compra de estos equipos”, recuerda.

A partir de este momento, Reyes Calzada señala que comenzó el proceso de contratación. Y con la aprobación de la solicitud para hacer llegar los recursos a nuestro país, en diciembre, los equipos arribaron a Cuba desde España.

“Una vez en la capital, la Organización Superior de Dirección Empresarial (Osde), el Instituto de Agua y Saneamiento y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, con la Empresa Acueductos Granma, realizaron el traslado hacia la provincia.

“Se decidió que Aguas Turquino, de Santiago de Cuba, asumiera el montaje de los sistemas, debido a su amplia experiencia en este campo”, explica el directivo.

Durante el recorrido por el territorio, la comitiva revisó las características del terreno y evaluó los posibles lugares para la instalación de los sistemas, asimismo, los pozos y las estaciones.

El proceso de montaje fue complejo, según comenta Reyes Calzada, porque la mayor parte de las estaciones se encuentran en arroyos y zonas de difícil acceso. Fue necesario talar árboles en áreas cercanas y trasladar los paneles con medios alternativos.

“La instalación se complicó aún más con las recientes lluvias, lo que exigió un cuidado adicional para los paneles, transportados en carretones con bueyes. Y gracias al apoyo de pobladores, delegados y trabajadores de Acueductos, lo logramos”, afirma el directivo.

Más de mil 700 personas se beneficiarán, incluyendo centros educativos y de Salud, y otras instituciones estatales en las referidas demarcaciones.

“La infraestructura de las estaciones de bombeo está dañada debido al largo tiempo sin funcionar. Por el momento, se habilitarán puntos de fácil acceso en El Ciruelo y Punta de Piedra”, explica Reyes Calzada.

“Una particularidad de este nuevo servicio es que en comparación con sistemas anteriores, será más seguro y constante. Además, se contará con mayor fuerza laboral, al contratar dos nuevos operadores por estación para realizar turnos de 24 horas, con el fin de cuidar y proteger los recursos”, precisa.

Según Reyes Calzada, la intención es alcanzar el ciento por ciento de la población, en la medida en que se creen las condiciones, como la reposición de mangueras sustraídas, tanques para el almacenamiento del agua y la mejora de las estaciones de bombeo en mal estado.

Asimismo, agradece la colaboración y el interés de la Empresa Aguas Turquino, pobladores, delegados, camineros, trabajadores de Acueductob, e incluso personas que prestaron sus casas para la elaboración de alimentos y donaron sus terrenos para la instalación de los paneles solares.

APTITUD Y DINAMISMO

La remota comunidad de La Manteca fue favorecida con el sistema de paneles fotovoltaicos. Layner Castillo Naranjo, delegado de la circunscripción, señala que en los últimos años el servicio de agua era intermitente, siendo esta localidad de las últimas en dejar de recibir el servicio.

“El montaje fue muy dinámico. El barrio se movilizó en conjunto con las organizaciones políticas y de masas. Tras un análisis, se confirmó que las mangueras están en buenas condiciones, aunque el principal problema es el daño en el tanque”, expresa Castillo Naranjo, y agrega que se beneficiará más del 80 por ciento de la población, cuya cifra se espera aumentar.

Con la expectativa de una mejora, los habitantes de esta comunidad continúan contribuyendo con las labores de reparación y cuidado de estos costosos equipos.

Héctor Pérez Jerez, operador de la estación de bombeo en Sevilla y jefe de brigada, menciona: “Trabajamos arduamente en el montaje; ahora solo nos queda mejorar la red de distribución, después de tanto tiempo sin explotación.

“Ha habido robos de tuberías y algunos vecinos han retirado la conexión domiciliaria. Sin embargo, tras la mejora de la infraestructura, el impacto social será muy favorable, pues hace más de tres años que no contamos con bombeo, y se abastecerían alrededor de 300 viviendas”, comenta.

CUESTA ARRIBA

La comunidad de Guaicaje también se beneficiará con el nuevo sistema de bombeo, que además distribuirá agua a Marión y Ojo de Agua, que posee un gran número de habitantes y una geografía montañosa.

Estas circunscripciones son de las más secas de la zona y tienen un acceso limitado al agua. Yamilda Orozco Pérez, habitante de Guaicaje, enfrenta un desafío diario para abastecerse, ya que ella y su esposo deben cargar agua cuesta arriba para su consumo y el de su madre. “Es una situación crítica”, afirma.

Con la instalación de una nueva electrobomba, Yamilda espera que la calidad de vida mejore y que puedan dedicar más tiempo a otras actividades.

A 15 AÑOS DE LA ROTURA

Situada en el consejo popular de Ojo de Agua, la circunscripción 47, de El Ciruelo, ha enfrentado una problemática acuciante, tras más de una década sin recibir abastecimiento de agua, debido a la fractura de la antigua turbina.

La delegada Oralmi Orasma Ramos refiere que, después de muchos años de esfuerzo y de elevar las demandas de la población, finalmente reciben la tan esperada electrobomba.

“Para transportar los paneles fue preciso usar un carretón con bueyes, el camino estaba fangoso y angosto, además de lo pantanoso de la zona alrededor de la estación. Aun así, tuvimos el apoyo necesario y en solo cuatro horas conseguimos el montaje”, destaca.

“Como delegada me siento honrada, pues cuando comencé en esta labor, llevábamos 11 años sin el servicio de agua. He sido parte activa en la búsqueda de soluciones, así que estoy satisfecha y considero que es el mejor logro en varios años. Sin embargo, aún quedan detalles por resolver, como la introducción de tuberías y la reparación del tanque”, reconoce Orasma Ramos.

Juan Hidalgo León, operador de la estación de El Ciruelo, asumió la tarea de transportar los paneles por el estrecho callejón, también con una yunta de bueyes. “Debido a la circunstancias del camino, trasladé los paneles uno a uno y participé también en el montaje. Después de trabajar en otras comunidades, con la instalación de este sistema me reincorporo a mi barrio”.

Para Yusmara Orozco Ramos, ama de casa y madre, de la comunidad de El Ciruelo, cargar agua a largas distancias para el consumo y las labores domésticas se vuelve un reto cotidiano.

“Con la instalación de este nuevo sistema me siento esperanzada, pronto tendremos el privilegio del que tanto tiempo hemos carecido. Por eso me siento feliz y, sobre todo, agradecida”, revela.

La Demajagua

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