Allen, de 31 años y residente en California, identificado como un ingeniero mecánico, especialista en informática, desarrollador de videojuegos y profesor, será imputado este lunes por uso de arma de fuego durante un delito violento y agresión a un agente federal con un arma peligrosa, dijo el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche.
Igualmente, Blanche señaló la víspera que también podrían presentarse cargos adicionales según el móvil del ataque y de las pruebas que se encuentren durante la investigación que actualmente está en curso.
Las autoridades encontraron retórica anti-Trump y anticristiana en las redes sociales de Allen y antes del ataque envió algunos mensajes a familiares, uno de los cuales alertó a las autoridades, indicó CBS News.
Se dice que Allen pasó mucho tiempo adquiriendo armas de forma secreta entre ellas compró una escopeta a un vendedor de esos artefactos en Torrance, California, ocho meses antes del atentado y una pistola semiautomática dos años antes.
El representante Ro Khanna (demócrata de California) instó ayer a los legisladores a crear una comisión nacional bipartidista sobre la violencia política luego del incidente armado durante la cena anual de corresponsales.
“Ver a periodistas (…) agachándose bajo las mesas fue simplemente horroroso”, apuntó Khanna en el programa ‘Meet the Press’ de la NBC.
El tiroteo del pasado sábado en el hotel Washington, sede del evento anual de la prensa, reavivó en todo el país el debate sobre la violencia política, la cual, a juicio de los estadounidenses, se disparó en los últimos años.
El incidente durante el evento periodístico más visible del año en Estados Unidos ocurrió en el lobby del hotel y no se reportaron heridos entre los más de dos mil asistentes.
Trump fue evacuado apresuradamente por el Servicio Secreto de la cena, en la que participaba por primera vez como presidente de Estados Unidos.
El Hotel Washington Hilton tiene un precedente histórico que se recuerda ahora: el 30 de marzo de 1981 fue escenario del atentado perpetrado por John Hinckley Jr. contra el entonces presidente republicano Ronald Reagan y ello obligó a una revisión de los protocolos de seguridad presidencial.
Este hecho se suma a una serie de incidentes de seguridad a los que habría estado expuesto Trump en los últimos dos años: en julio de 2024, cuando aún era candidato presidencial, trataron de matarlo, pero solo sufrió un rasguño en una de sus orejas y en septiembre del propio año, Ryan Routh -sentenciado a cadena perpetua- logró acceder al perímetro del club de golf en Mar-a-Lago, apuntando con un rifle que no llegó a accionar.
El pasado mes de febrero, otro hombre armado trató de ingresar al área de Mar-a-Lago, pero fue abatido por el Servicio Secreto.




