El funcionario señaló que, durante el último mes, Beijing trabajó en la implementación de los acuerdos alcanzados en ese encuentro y aceleró los preparativos para la segunda reunión del mecanismo. Añadió que los equipos de trabajo de ambas partes sostuvieron más de 20 rondas de consultas, mientras cuatro grupos especializados mantuvieron intercambios técnicos y profesionales sobre sus respectivas preocupaciones económicas y comerciales.
He afirmó que China está dispuesta a mantener una comunicación frecuente con la parte europea, basada en el respeto mutuo y el acercamiento de posiciones. Asimismo, expresó la disposición de Beijing a explorar soluciones prácticas para atender las preocupaciones comerciales de ambas partes e impulsar un desarrollo más equilibrado y sostenible de los intercambios económicos bilaterales. Subrayó que el objetivo es preservar una relación comercial estable y equilibrada.
China y la UE figuran entre los principales socios comerciales del mundo y, pese a las diferencias surgidas en sectores como los vehículos eléctricos y otros productos estratégicos, ambas partes mantienen mecanismos de diálogo para gestionar sus discrepancias y fortalecer la cooperación económica y de inversiones.
Beijing destacó recientemente que sus contramedidas contra 14 entidades de la UE responden a «la decisión errónea» del bloque de sancionar a empresas chinas.
La semana precedente expertos chinos advirtieron que las fricciones comerciales entre China y Europa podrían intensificarse, aunque consideraron poco probable una guerra comercial generalizada debido a los intereses económicos compartidos.
Las tensiones aumentaron luego de que el Gobierno británico anunciara la nacionalización de British Steel, filial adquirida en 2020 por el grupo chino Jingye tras un proceso de insolvencia.
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De forma paralela, la UE estudiaba nuevas restricciones comerciales contra productos chinos y preveía adoptar medidas unilaterales antes de octubre, mientras mantiene el mecanismo de consultas sobre comercio e inversiones establecido con China a finales de junio.
Varios analistas valoraron que, aunque las disputas comerciales contienen elementos económicos, predominan las consideraciones políticas, lo que podría aumentar la frecuencia e intensidad de los conflictos sectoriales.




