El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, afirmó en la red social X que Teherán modificó de manera “radical” su enfoque operativo respecto a las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región.
“En los últimos días, Washington recibió una clara advertencia sobre los nuevos misiles de Irán”, señaló Rezaei, quien calificó las medidas estadounidenses como una “guerra económica”.
Según el funcionario, Teherán responderá mediante el establecimiento de una zona marítima restringida que se extenderá “a lo largo del Golfo y hasta la línea del embargo”, aunque no ofreció detalles sobre su delimitación ni sobre las restricciones que aplicaría.
Rezaei había advertido previamente que Irán podría cerrar el Golfo, además del estrecho de Ormuz, si países vecinos colaboraban con Washington en medidas destinadas a bloquear las exportaciones iraníes de petróleo.
A finales de agosto, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, expresó una postura similar al asegurar que Teherán no permitirá que otros países comercialicen petróleo en la región si se impide a Irán exportar el suyo.
“Nadie podrá vender petróleo en una región donde nosotros no podemos vender el nuestro”, afirmó entonces Ghalibaf.
Las declaraciones se producen en medio de una fuerte escalada entre Teherán y Washington desde el inicio, el 28 de febrero, de ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, tras los cuales las autoridades iraníes cerraron el estrecho de Ormuz.
Irán respondió con ataques contra Israel y contra instalaciones que identificó como estadounidenses en varios países de Oriente Medio.
Washington y Teherán alcanzaron el 17 de junio el denominado Memorando de Entendimiento de Islamabad, que contemplaba el cese de hostilidades y preparativos para reabrir el estrecho de Ormuz a la navegación.
Sin embargo, el acuerdo quedó posteriormente estancado debido a desacuerdos sobre su aplicación y las condiciones de tránsito marítimo, antes de que los enfrentamientos se reanudaran en julio.




