En un comunicado, Guterres alertó que en la actualidad «ese bien vital escasea peligrosamente» y lamentó que las comunidades se vean afectadas por la violencia y las divisiones.
Los conflictos aumentan en escala y complejidad, traspasan fronteras y causan un sufrimiento enorme. El diálogo flaquea, las soluciones se resisten a llegar y la solidaridad brilla por su ausencia, advirtió.
No obstante, destacó el trabajo de voluntarios, líderes, miembros de la sociedad civil y de los equipos de la ONU para cambiar ese escenario.
Tal como sugiere el lema de este año (Invertir en la paz: para todos, en todas partes y todos los días), ellos nos muestran que no se trata de algo automático. Es una elección activa y deliberada de construir en un futuro mejor, señaló.
Asimismo, resaltó la importancia de crear comunidades inclusivas, invertir en el desarrollo sostenible, la salud, la educacion y la proteccion social de las personas.
Tambien pidió que se escuchen las diversas voces y respetar os derechos y la dignidad de todos.
Fortalezcamos las herramientas de eficacia probada: la diplomacia, el diálogo y la negociación. Inspirémosnos en la valentía de quienes defienden la paz en los barrios, las aulas y las comunidades, dijo.




